Carta de Jacques Gaillot del 1 de Septiembre de 2001

   
La demolición de las casas palestinas 
   
 

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La demolición de las casas palestinas
 
¡Desgraciadamente, esto no es un hecho novedoso! Expulsar a las familias y no ofrecerles otra vivienda ya es en sí un escándalo. Pero derrumbar sus casas es una vergüenza. Una vergüenza para el país que comete hechos de esta índole.
 
Destruir las casas significa destruir a las familias. Porque las familias las han construido con sus propias manos. Se han endeudado para construirlas. Pusieron en ello su esperanza y su orgullo para vivir en paz.  détruirer 
 
Cuando destruyen las casas destruyen la esperanza. Pero no destruyen la ira, ni la rebeldía, ni tampoco la violencia.
 
Cuando un país destruye las casas, se destruye a sí mismo porque fundamenta su fuerza en la injusticia.
 
terrioire occupé  Cuando un país destruye casas, manifiesta a las claras que no quiere la paz. Su comportamiento niega el derecho de los demás. Da a entender a quienes no lo hubieran entendido todavía que el pueblo palestino vive en territorios ocupados: padece la ocupación. 
 
¡Los palestinos la viven desde 1948! En los Territorios ocupados, el ocupante es el amo. Decide lo que quiere. Pone trabas a la libre circulación de los palestinos, les impide trabajar y pisotea sus derechos. Pero, el colmo, es la destrucción de sus casas. Como lo declaró tan oportunamente el Patriarca latino de Jerusalén a las autoridades israelíes: "Si les interesa destruir, destruyan las iglesias pero no las casas."
 
A los miembros de la delegación francesa nos han invitado a un campo cercano a Jerusalén. Avisaron a doce familias de la destrucción de sus casas. Hasta la caída del día, estas familias nos han narrado su desesperación: "Si destruyen nuestra casa, lo perdemos todo"
 
Con calmar la violencia no se resuelve nada. Hay que llegar a las fuentes de esta violencia. Los palestinos experimentan la ocupación, la humillación del día a día. Son ciudadanos de segunda . Les niegan sus derechos.
 
Otrora, cuando yo iba a Palestina, compartía su esperanza. Hoy comparto su impotencia.